Proceres del 9 de Octubre de 1820

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Rafel Jimena
Patriota y prócer de la independencia nacido en Guayaquil el 22 de agosto de 1789, hijo del Sr. Francisco de la Cruz Jimena y Llanes de Velasco y de la Sra. Francisca Muñoz de Guzmán y Córdoba.
Tenía 14 años de edad cuando fue enviado por su padre a estudiar en España, donde obtuvo del Monarca la orden para ser recibido en el Colegio Militar de Caballeros Cadetes del Alcázar de Segovia, instituto que era muy estricto en lo que se relacionaba con el ingreso de estudiantes, pero en el que por sus sobresalientes dotes intelectuales y vocación militar, obtuvo el 6 de enero de 1808 el grado de Subteniente, y la tercera antigüedad entre treinta cadetes.
Luego de servir durante casi doce años en España, volvió a Guayaquil a principios de 1820 con el grado de Teniente Coronel, y poco tiempo después, conociendo sus ideas independentistas fue requerido por el Gral. José de Villamil para asumir la dirección del movimiento emancipador que se estaba fraguando, pero a pesar de estar plenamente identificado con dicho movimiento, se excusó de participar
Triunfante la Revolución del 9 de Octubre de 1820 fue nombrado Vocal del nuevo Gobierno Libre de Guayaquil, y el 8 de noviembre, el Colegio Electoral, luego de promulgar una Constitución Política provisional, lo eligió para integrar una nueva Junta Suprema de Gobierno con José Joaquín Olmedo como Presidente, Francisco Roca, también como Vocal, y Francisco de Marcos como Secretario.
Culminada la independencia gracias al triunfo patriota en la histórica Batalla del Pichincha, y luego de que el Libertador Bolívar ordenó la Anexión de Guayaquil a Colombia, se trasladó a vivir en la ciudad de Lima, Perú, cuyo gobierno lo llamó sucesivamente para el desempeño de importantes cargos públicos, en los que actuó de manera notable y patriótica hasta el día de su muerte, ocurrida en esa ciudad el 11 de abril de 1830.

Patriota guayaquileño -sobrino del prócer la Revolución del 9 de Octubre de 1820- que ofrendó su vida por la libertad de la Patria.
En la madrugada de ese glorioso 9 de octubre de 1820, junto al Cap. Luis Urdaneta asistió a la captura del "Cuartel Daule" y a la toma de la "Batería Las Cruces", convirtiéndose entonces en uno de los principales protagonistas de esa histórica jornada.
En 1821 se alistó en el ejército libertador y fue designado Ayudante de Campo y Edecán del Gral. Antonio José de Sucre. Asistió entonces al triunfo patriota en la batalla de Cone, el 19 de agosto, pero la suerte no lo acompañó en el segundo Huachi.
Ese trágico 12 de septiembre de 1821, en medio del fragor de la batalla, Sucre le encomendó la misión de llevar una orden estratégica a un ala de su ejército. Antepara, inexperto como militar pero valiente como patriota, “tuvo como indigno pasar por la retaguardia de la línea; y, apenas recibida la orden y sin dar tiempo al general Sucre para que impidiera su impetuosa temeridad, se lanzó en su caballo por entre los fuegos nutridos de ambos ejércitos... Había avanzado hasta la mitad del camino, cuando una bala le derribó por tierra, privándole de la existencia y arrebatando a la patria uno de sus más amorosos hijos, que de tanta utilidad le había sido y tan fundadas esperanzas daba para el porvenir”

Francisco de Marcos
Patriota y próces de la independencia nacido en Guayaquil el 11 de mayo de 1794, hijo del Dr. Antonio de Marcos y Gonzáles y de la Sra. Francisca Crespo y Cassaus. Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal, y luego viajó a Quito para ingresar a la Universidad de Santo Tomás, donde el 6 de abril de 1819 obtuvo el título de Doctor el Jurisprudencia. De regreso a Guayaquil participó en los movimientos relacionados con la Revolución del 9 de Octubre de 1820, y fue uno de los primeros que firmaron el Acta de la Independencia. El 8 de noviembre,
al organizarse la primera Junta Suprema de Gobierno fue nombrado Secretarios de la misma. En 1822 rechazó la actitud asumida por Simón Bolivar cuando éste ordenó la Anexión de Guayaquil a Colombia, razón por la cual, junto a los miembros de la Junta de Gobierno de Guayaquil, viajó al Perú donde permaneció durante algún tiempo. Al separarse el Departamento del Sur de Colombia asistió como Diputado a la Primera Constituyente, que convocada por el Gral. Juan José Flores se reunió en la ciudad de Riobamba a partir del 14 de agosto de 1830.

Francisco de Paula Lavayen
Patriota y prócer de la independencia nacido en la ciudad de Guayaquil en el año 1785, hijo del Sr. Pedro Lavayen y Rodriguez Plaza y de la Sra. María Magdalena de Muguerza y Rivas. Fue uno de los invitados a la fiesta que se dió el 1 de octubre de 1820 en la casa del Gral. José de Villamil, y estuvo presente en la reunión clandestina que esa noche preparó José de Antepara para organizar los movimientos independentistas de Guayaquil; reunión a la que el propio Antepara llamó "La Fragua de Vulcano".
En la memorable noche del 8 de octubre acompaño al Cap. Luis Urdaneta a la captura del Cuartel Daule, y luego, junto a ocho voluntarios más atacó y se apoderó de la Bateria Las Cruces, situada al sur de la ciudad. Al establecerse el Gobierno Libre de Guayaquil, luego de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, fue ascendido al grado de Capitán y enviado en comisión para informar a Bolívar que Guayaquil, gracias al esfuerzo de sus hijos, había proclamado su independencia y era libre del yugo español.

Antonio Elizalde
Patriota y prócer de la independencia nacido en Guayaquil el 23 de abril de 1795, hijo de don Juan Bautista de Elizalde Echegaray y de doña María Josefa Lamar y Cortázar.
Tuvo importante actuación en la heroica y gloriosa Revolución del 9 de Octubre de 1820, participando en la toma del Cuartel Daule; y un año más tarde, bajo las órdenes del Gral. Antonio José de Sucre inició las campañas por la independencia de todos los pueblos de Quito, e intervino con valor y coraje en las batallas de Cone, Huachi y Pichincha. Posteriormente luchó también en Ayacucho, donde se selló de manera definitiva la libertad americana.
Es preciso anotar que en Huachi, Elizalde, luciendo ya los galones de Capitán, recibió dos heridas de lanza, a consecuencia de las cuales quedó baldado del brazo derecho.
En 1828, junto a su tío, el mariscal José de Lamar, intervino en la guerra Perú-Gran Colombiana que terminó con el triunfo de Sucre en los campos de Tarqui, el 27 de febrero de 1829.
Instaurada la República del Ecuador, el Gral. Juan José Flores lo nombró Jefe de Estado Mayor, pero cuando el gobernante intentó eternizarse en el poder se opuso tenazmente, pasó a la oposición y tomó parte activa en la Revolución Marcista que en 1845 puso fin a la dominación floreana.

Miguel de Letamendi
Patriota venezolano. héroe y prócer de la independencia, nacido en la Isla de Trinidad el 29 de enero de 1792. Perteneció al histórico batallón realista Numancia,y con el grado de Sargento Mayor fue destinado a Lima, Perú, para cumplir algunas actividades militares. Poco tiempo después las autoridades españolas descubrieron sus simpatías por las ideas indepentistas, y de inmediato ordenaron su regreso a Venezuela.
En estas circunstancias llegó a Guayaquil en septiembre de 1820 junto a León Febres Cordero y Luis Urdaneta, integrantes del mismo batallón, y que al igual que él volvían a Venezuela por haberse identificado con la causa de la libertad. Conoció entonces a los patriotas guayaquileños que ya estaban fraguando un movimiento revolucionario, e invitado por ellos asistío a la fiesta que el 1 de octubre se dió en casa del Gral. José de Villamil, y estuvo presente, esa misma noche, en la célebre reunión secreta a la que José de Antepara llamó "La Fragua de Vulcano". Su condición de militar fue determinante para llevar a feliz término la Revolución del 9 de Octubre de 1820, y dos días más tarde junto a Villamil se embarcó en la goleta Alcance para participar al Gral. San Martín, a Lord Cochrane y a todos los pueblos del sur, que Guayaquil tenía ya un gobierno libre del yugo español. Luego de conocer los pormenores de la transformación política de Guayaquil, San Martín, para manifestarse de algún modo lo mucho que valía el exacto y felíz cumplimiento de su misión, en reconocimiento a sus méritos lo ascendió al grado de Coronel. Posteriormente se radicó definitivamente en la ciudad de Lima, donde con la satisfacción de ver una América libre, murió el 17 de abril de 1871.

Francisco María Roca
Patriota y próces de la independencia nacido en Guayaquil el 6 de junio de 1786, hijo del Cmdt. Bernardo Roca y Liceras y de doña Ignacia Rodríguez y Carrascal. Tuvo importante actuación en los hechos relacionados con el movimiento independentista de Guayaquil que culminó con el triunfo de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, luego de lo cual, junto a Rafael María Jimena y al Dr. José Joaquín de Olmedo, integró el primer gobierno autónomo surgido como consecuencia de dicho movimiento.
Poco tiempo después fue comisionado con el fin de adquirir una imprenta para Guayaquil. Organizó entonces en la ciudad una colecta pública con el propósito de reunir los fondos necesarios para su compra, que él inició donando la cantidad de 200 pesos. Gracias a su gestión Guayaquil inauguró su primera imprenta el 21 de mayo de 1821 con la publicación de una hoja impresa que fue llamada "El Prospecto", y en la cual se anunciaba la próxima publicación del primer periódico portero, al que llamaría "El patriota de Guayaquil"

León de Febres Cordero
Patriota y prócer de la independencia nacido en Altagracia (Maracaibo), Venezuela, el 28 de junio de 1796, hijo del Sr. Bartolomé Febres-Cordero y Padrón y de la Sra. María Prudencia Oberto Farías.
Antes de culminar sus estudios y obedeciendo al llamado de su vocación militar, el 20 de julio de 1812 sentó plaza de cadete en el Batallón de Infantería Veterana de Maracaibo, donde servía su padre, y dos años más tarde, luego de haber alcanzado el grado de Subteniente, luchó contra los patriotas venezolanos que habían iniciado las primeras luchas por la independencia. Posteriormente fue destinado al afamado primer batallón del regimiento «Numancia», y con el grado de Capitán intervino en la victoriosa campaña de Nueva Granada, donde los patriotas fueron nuevamente derrotados.
Finalmente, a principios de 1819 fue destinado a Lima, Perú, pero al poco tiempo las autoridades españolas empezaron a desconfiar de la oficialidad del Numancia, pues éstos -que en su mayoría eran criollos hijos de españoles-, más de una vez habían demostrado su descontento con las autoridades realistas y sus simpatías con las causas de la independencia, por lo que a mediados de 1820 las autoridades españolas ordenaron su detención vivo o muerto.
Febres-Cordero logró escapar gracias a la ayuda que recibió de otros patriotas comprometidos, quienes lo ocultaron hasta que finalmente pudo embarcarse y abandonar el Perú.
A finales de julio de ese mismo año -junto a los capitanes Luis Urdaneta y los hermanos Luis Felipe y Miguel de Letamendi llegó a Guayaquil a bordo del bergantín angloamericano “Tiber”. Por esa época, ya los patriotas guayaquileños habían empezado a preparar su golpe independentista.
Al conocer de su brillante carrera militar y de sus patrióticas ideas de libertad, los principales líderes de la revolución lo invitaron a la fiesta que en casa del Gral. José de Villamil se dio en la noche del 1 de octubre, y donde tuvo la oportunidad de conocer a la bellísima Isabelita Morlás con quien contraería matrimonio posteriormente. Esa histórica noche fue uno de los patriotas que asistió a la reunión secreta que en dicha fiesta había promovido don José de Antepara, quien la llamó La Fragua de Vulcano.

Juan Illingworth
Patriota y prócer de la independencia nacido en Stockport, condado de Chester, en Inglaterra, el 10 de marzo de 1786, hijo de Abraham Illingworth y de Mary Hant.
A la edad de quince años se alistó como aprendiz en la marina de guerra de S.M. Británica, en la que sirvió durante diez años destacándose por su valor e intrepidez. Fue mencionado en los “Anales de la Marina Inglesa” (1810) por su valerosa actuación en la guerra con Francia y el 1 de agosto de 1811 fue ascendido al grado de Teniente.
A raíz de que las colonias inglesas de Norteamérica lograron su independencia, el Imperio Británico comprendió que para no perder su hegemonía era necesario que las colonias españolas también logren su libertad, por lo que dispuso que algunos militares se pongan en contacto y a disposición de los movimientos independentistas de Hispanoamérica para asesorarlos y ayudarlos en su lucha contra la Corona Española.
Entonces, y luego de haber participado en otras campañas en Francia, Holanda y Dinamarca, en 1818 fue encargado de transportar secretamente a Lord Cochrane hasta las costas de Chile, y en agosto de ese mismo año partió a cumplir con esa delicada misión al mando de la corbeta “Rosa”, en la que llegó a Valparaíso en los últimos días de diciembre.
La corbeta fue entonces adquirida por Chile, y luego de ser equipada adecuadamente y rebautizada con el nombre de “Rosa de los Andes”, fue puesta bajo su experta mano para enfrentar a la flota española a lo largo de la costa del Pacífico.
Desde mayo de 1819, al mando de la “Rosa de los Andes” acosó a todas las naves españolas que surcaban el Pacífico, hasta que el 12 de mayo de 1820, frente a Punta Galera (provincia de Esmeraldas), trabó terrible y feroz combate contra la fragata realista “Prueba”.
Luego de larga lucha -que fue brava y sangrienta-, con habilidad y coraje fue dominando poco a poco la situación y estaba a punto de lograr la victoria, pero fue gravemente herido y tuvo que entregar el mando a su segundo, quien luego de causar graves daños a la “Prueba” intentó retirarse, pero la “Rosa de los Andes” encalló y de esa manera terminó su gloriosa lucha por la libertad.
Llegó a Guayaquil al año siguiente, cuando ya se había consumado la Revolución del 9 de Octubre de 1820, y de inmediato se incorporó, bajo las órdenes de Sucre, en el ejército patriota que se preparaba para iniciar la campaña sobre Quito.
En su marcha hacia el interior le fue asignado el mando de una columna de trescientos hombres con los que debía dirigirse hacia Latacunga, y ya había llegado a los suburbios de Quito cuando fue informado de la terrible derrota que el 12 de septiembre de 1821 había sufrido Sucre en los campos de Huachi, por lo que tuvo que contramarchar y volver a Guayaquil, no sin antes aplicar toda su astucia e inteligencia para evitar un encuentro con las tropas del Gral. Aymerich, triunfador de Huachi.
En Guayaquil ayudó a reorganizar el ejército patriota, y más tarde, junto a Sucre participó en todas las campañas militares hasta culminar en Pichincha el 24 de mayo de 1822.
En octubre de ese mismo año, mientras desempeñaba el cargo de Comandante del Apostadero de Guayaquil fundó la Escuela Náutica, que fue cuna de valientes y destacados marinos y militares que prestaron invalorables servicios a la Patria.
Al instaurarse la República del Ecuador, luego de que convocada por el Gral. Juan José Flores se reunió en Riobamba, el 14 de agosto de 1830, la Primera Constituyente, participó en el movimiento revolucionario que en defensa de los ideales de Simón Bolívar organizó el Cap. Luis Urdaneta en Guayaquil el 28 de noviembre, en contra de Flores, pero ante la muerte del Libertador -ocurrida en diciembre- la revolución fracasó y fue desterrado al Perú donde permaneció durante varios meses.

Vicente Rocafuerte
Político y prócer de la independencia americana nacido en Guayaquil el 1 de mayo de 1783, hijo del Cap. Juan Antonio de Rocafuerte y de la Sra. Josefa Rodríguez Bejarano.
Sus primeras enseñanzas las recibió en su ciudad natal, y desde temprana edad demostró ser poseedor de un gran patriotismo y raro talento. Su personalidad y carácter lo distinguían entre sus compañeros, y sus ideas y conceptos causaban la admiración de quienes lo escuchaban.
Al terminar su primera educación, en 1800 viajó a Europa junto a su tío, don Jacinto Bejarano, para continuar estudios superiores en el Colegio de Nobles de Madrid y en el Colegio Saint Germain de París, donde tuvo la oportunidad de alternar con miembros de la nobleza europea y con hombres que más tarde ocuparían sitiales destacados en la vida política y cultural del continente. Por esa época, en París, conoció y trabó amistad con su contemporáneo, el venezolano Simón Bolívar.
Después de permanecer en Europa durante siete años, volvió a Guayaquil con nuevas ideas políticas que por vanguardistas podrían haber sido consideradas entonces como altamente peligrosas.
Al estallar en Quito la Revolución del 10 de Agosto de 1809, fue apresado en Guayaquil por orden de las autoridades realistas que consideraron que él podría haber tenido participación en dicho movimiento, ya que mantenía vínculos de amistad con el Dr. Juan de Dios Morales, uno de los principales protagonistas de la revuelta quiteña, pero al comprobarse que no era así fue dejado en libertad. Al año siguiente fue nombrado Alcalde Ordinario de la ciudad, abriéndosele entonces la mejor puerta para ingresar a la vida pública del país; pudo así darse a conocer como un hombre activo, honesto y trabajador.
En 1812 fue elegido Diputado ante las Cortes de Cádiz, en las que no pudo participar por haber llegado cuando estas ya habían sido disueltas. Tuvo entonces oportunidad de conocer a Simón Bolívar, con quien se encontró varias veces en Europa.
Establecido en Europa y buscando acrecentar sus conocimientos políticos y culturales, recorrió durante algún tiempo varios países, hasta 1817 en que volvió a Guayaquil con nuevas ideas políticas que, por vanguardistas, fueron consideradas en esa convulsionada época como altamente peligrosas. Dos años después -cuando en Guayaquil ya se hablaba secretamente de independencia- tuvo que viajar a los Estados Unidos y México donde, invitado a participar en la política, tuvo importantísima actuación.
Rocafuerte no tuvo participación alguna ni en los movimientos previos ni en la Revolución del 9 de Octubre de 1820; a pesar de ello, por alguna equivocada razón su nombre consta en el fuste de la “Columna de la Independencia”, en el Parque del Centenario, en Guayaquil.

Diego Noboa
Patriota y prócer de la independencia nacido en Guayaquil el 15 de abril de 1789, hijo del Sr. Ramón Ignacio de Noboa y Unzueta y de doña Ana de Arteta y Larrabeytia.
Realizó todos sus estudios en la ciudad de Quito y los culminó en el Colegio de San Luis donde obtuvo el título de Bachiller. Le tocó entonces vivir dos momentos determinantes de la historia de nuestra patria: El movimiento insurgente de Quito que llevó a feliz término la Revolución del 10 de Agosto de 1809; y al año siguiente, el 2 de agosto, el sangriento Asesinato de los Patriotas Quiteños.
Imbuido de ideas revolucionarias e independentistas, regresó a Guayaquil a finales de 1813 y al poco tiempo fue nombrado Regidor del Cabildo de la ciudad. Por esa época ya se escuchaba el eco de las primeras luchas por la libertad de los pueblos de América, con las que se identificó desde el primer momento.
«Trabajó con entusiasmo en favor de la Revolución del 9 de octubre de 1820, que proclamó la independencia de esta provincia. La Junta de Gobierno que se organizó entonces, compuesta de los señores Olmedo, Jimena y Roca, conociendo la actividad y patriotismo del señor Noboa, le dio la importante misión de ir a Manabí a organizar el régimen constitucional establecido en Guayaquil. Aceptó con placer tan honroso encargo, que le proporcionaba la ocasión de servir de una manera más eficaz a la Causa de la Independencia de su Patria; y supo corresponder satisfactoriamente, a la confianza que en él depositó el primer Gobierno Nacional del Ecuador» (Camilo Destruge.- Album Biográfico Ecuatoriano, tomo I, p. 433).
Dos años después de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, cuando Bolívar ordenó la Anexión de Guayaquil a Colombia fue llamado para desempeñar el cargo de Tesorero Departamental; en 1823 fue Administrador de Alcabalas, Contador Mayor en 1824 y Comisario de Guerra y Marina en 1825.

Luis Urdaneta
Patriota y héroe de la independencia nacido en la ciudad de Maracaibo, Venezuela, el 25 de agosto de 1796; hijo de don José de Urdaneta Barrenechea y Troconís, y de doña Francisca Faría.
Por su condición social no le fue difícil ingresar como cadete en el Batallón de Milicias de Blancos de Maracaibo, donde inició su carrera militar.
Posteriormente pasó al distinguido batallón realista “Primero de Numancia” destinado al Perú, pero a mediados de 1820 las autoridades españolas descubrieron sus ideas americanistas y le ordenaron volver a Venezuela. Fue así como, a finales de julio y a bordo del bergantín angloamericano “Tiber”, en tránsito hacia Venezuela llegó a Guayaquil junto a otros destacados oficiales del mismo batallón a quienes también se había ordenado regresar por idénticas razones: León de Febres-Cordero y Miguel de Letamendi.
Inmediatamente los tres oficiales hicieron buena amistad con los patriotas guayaquileños que ya estaban planeando un movimiento independentista, e invitados por ellos asistieron a la fiesta que el 1 de octubre de ese mismo año se dio en casa de don José de Villamil. Fueron entonces conducidos a la reunión secreta que en esa misma fiesta promovió el prócer guayaquileño don José de Antepara, a la que él mismo llamó «La Fragua de Vulcano», y en la que se acordaron los últimos preparativos para el movimiento revolucionario de Guayaquil.
Por su talento y experiencia militar se convirtió en verdadero pilar de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, que dio la libertad a Guayaquil y abrió las puertas de la independencia a todos los pueblos de Quito; y fue justamente él, acompañado por Lorenzo de Garaycoa y varios patriotas más, quien tuvo la misión de capturar el Cuartel Daule, destacamento militar realista que se encontraba bajo el mando del valeroso comandante Joaquín Magallar, a quien personalmente tuvo que ultimar para asegurar el éxito del movimiento revolucionario. Posteriormente asistió también a la toma de la batería de Las Cruces, al sur de la ciudad.
Triunfante la revolución, la primera Junta de Gobierno de Guayaquil lo ascendió al grado de Teniente Coronel y le confió el mando de un escaso y mal organizado ejército, al frente del cual marchó hacia el interior para intentar liberar a las provincias de la sierra.

Lorenzo de Garaicoa
Ilustre prelado nacido en Guayaquil el 4 de diciembre de 1775, hijo de don Francisco Ventura de Garaycoa y Romay (español) y de doña Eufemia Llaguno y Lavayen.
Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal y posteriormente viajó a Quito para ingresar al Colegio Seminario de San Luis. Luego de graduarse de Bachiller ingresó a la Universidad de Santo Tomás de Aquino donde cursó estudios superiores hasta alcanzar, en 1798, la investidura de Doctor en Teología y Cánones. Posteriormente se trasladó a Cuenca, donde el 15 de marzo de 1799 fue ordenado sacerdote del Altísimo en la catedral de dicha ciudad, y recibió dicha investidura de manos de monseñor José Carrión y Marfil.
Inició entonces una santa y abnegada labor pastoral que lo llevó primeramente a Loja y luego a Yaguachi, donde como cura párroco se dedicó por entero a hacer el bien a sus feligreses, tanto en lo material como en lo espiritual.
Años más tarde pasó a cumplir con su misión religiosa en la ciudad de Guayaquil, y en 1819 fue nombrado Rector y profesor de Teología del Seminario de San Ignacio de Loyola. En Guayaquil vivió y respaldó la Revolución del 9 de Octubre de 1820, en la que su hermano -el Crnel. Lorenzo de Garaicoa-, tuvo importantísima y determinante participación. Posteriormente, en 1835 fue designado cura propio de San Alejo, que en ese entonces era viceparroquia de la matriz de Guayaquil.
El 17 de marzo de 1837, el Senado y la Cámara de Representantes decretaron la división de la diócesis de Cuenca en dos obispados: El de Guayaquil y el de Cuenca; y luego de discutir sus organizaciones y rentas respectivas, lo eligió para regir los destinos del primero de ellos. El 22 del mismo mes, el Presidente Constitucional de la República, Dr. Vicente Rocafuerte, por medio de su Ministro de lo Interior puso el ejecútese de dicho decreto, las bulas llegaron en agosto y finalmente, el 14 de octubre de 1838, en solemne ceremonia realizada en la catedral de Quito, el arzobispo José Nicolás de Arteta puso en su cabeza la Mitra Sagrada que lo convirtió en el primer Obispo de Guayaquil.

José de Villamil
Patriota y prócer de la independencia nacido en New Orleans, Luisiana (en esa época colonia francesa), EE.UU., el 10 de junio de 1788, hijo del Sr. Pedro González de la Galea y Villamil y de la Sra. Catalina Jolly Lebrún.
Luego de haber servido a su patria como Sargento Primero del batallón «Reflejos Voluntarios», por 1809 viajó a Europa donde tuvo oportunidad de conocer y trabar amistad con distinguidos ciudadanos sudamericanos que estaban planificando y buscando apoyo para iniciar las luchas por la independencia. El propio Villamil narra en la introducción de su “Reseña”, que a los 21 años de edad, mientras se encontraba en Cádiz, junto a otros futuros próceres latinoamericanos hizo el juramento de consagrar su vida a la emancipación de América.
Fue así que poco tiempo después, imbuido de esas ideas, volvió a América y desembarcó en la ciudad de Maracaibo, Venezuela, donde con empeño y patriótico entusiasmo empezó a trabajar y desarrollar sus tareas revolucionarias.
Se encontraba involucrado en los movimientos independentistas cuando por un descuido involuntario fue descubierto y capturado, y pudo salvarse de ser fusilado gracias a una vieja amistad que había tenido con el Gobernador del Departamento, Gral. Millares, quien en recuerdo de esa amistad de la juventud se contentó con expulsarlo de Venezuela.
Llegó a Guayaquil por el año de 1812, donde se estableció definitivamente y contrajo matrimonio con la Srta. Ana Garaycoa y Llaguno. Poco tiempo después estableció vínculos con determinados grupos de vecinos a quienes empezó a expresar sus ideas independentistas.
El 8 de febrero de 1816, al mando de una pequeña goleta descendía por el río Guayas buscando salir a mar abierto, cuando a lo lejos descubrió una poderosa escuadra naval que bloqueaba la entrada del golfo de Guayaquil. Creyendo que se trataba de una incursión pirata, remontó nuevamente las aguas del río y volvió a la ciudad para dar la voz de alarma y preparar la defensa.
Las autoridades españolas sabían que se trataba de la escuadra del almirante argentino Guillermo Brown, quien desde 1815 atacaba a las naves españolas que surcaban las aguas del Pacífico, e invitaba a todos los pueblos y ciudades que tocaba para que se levanten en armas en contra de sus opresores, por lo que en un afán de acabar con él, hicieron correr en la ciudad la noticia que realmente se trataba de un ataque pirata.
Gracias al aviso de Villamil y al coraje de los guayaquileños, las naves de Brown fueron abordadas y su tripulación capturada, pero pocos días más tarde, al comprender su equivocación, los guayaquileños exigieron a las autoridades españolas la libertad del almirante argentino.
Fue justamente en su casa donde el 1 de octubre de 1820 se llevó a cabo esa reunión secreta a la que José de Antepara llamó «La Fragua de Vulcano», porque en ella se reunieron los patriotas guayaquileños para preparar el movimiento independentista que culminó con el triunfo de la Revolución del 9 de Octubre; movimiento que dio la libertad a Guayaquil y abrió las puertas de la independencia a todos los pueblos de la Patria.
Dos días después, al mando de la goleta Alcance partió hacia el sur para anunciar a Lord Cochrane y al Gral. San Martín, que Guayaquil ya tenía un gobierno libre.
Al año siguiente se alistó en el ejército de Sucre y asistió a los combates de Cone y segundo Huachi, en los que demostró verdadero valor y patriotismo.
Al instaurarse la República en el año 1830, su espíritu marino puso especial atención en el archipiélago de Galápagos, y considerando que por su situación geográfica éste pertenecía al Ecuador, elevó una solicitud en ese sentido al Presidente de la República, Gral. Juan José Flores, quien lo autorizó para que iniciara su colonización. Fue así que -al mando del Crnel. Ignacio Hernández- el 20 de enero de 1832 partió la primera expedición hacia las Islas Encantadas, y el 12 de febrero tomó posesión definitiva de ellas a nombre de la República del Ecuador.