Guayaquileños en la Batalla del Pichincha

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1. Mural sobre la Batalla del Pichincha, por Luis Peñaherrera Bermeo, ubicado en Carondelet en Quito.

2. General Antonio Elizalde

3. Coronel Baltazar García

4. Francisco de Paula Lavayen


Si bien está comprobado que el triunfo del 24 de mayo de 1822 lo decidió una falange internacional, la presencia guayaquileña tuvo papel preponderante en la gesta.

No es uno sino que suman muchos los historiadores ecuatorianos -para tampoco ir muy lejos- que de manera objetiva y sin apasionamiento alguno juzgan como determinante el empuje que dieron los líderes de la revolución guayaquileña del 9 de octubre de 1820 a la causa de la definitiva independencia nacional, sellada el memorable 24 de mayo de hace 187 años.

Tal reconocimiento también lo hacen con la presencia de jóvenes oficiales, soldados de menor rango y el pueblo común, quienes animados por el sentimiento patriótico no demoraron en incorporarse y engrosar las filas del ejército libertador, que bajo la inspiración del lema ¡Guayaquil por la Patria! se organizó inmediatamente del triunfal episodio octubrino.

La fervorosa participación de la gente oriunda de esta ciudad no fue efímera y más bien tuvo el sello de la ejemplar constancia. Lo hicieron al formar parte de la División Protectora de Quito y de la falange que, bajo la jefatura y liderazgo del general venezolano Antonio José de Sucre, partió de Samborondón para cumplir la campaña definitiva que liberó a la Presidencia de Quito del colonialismo español.

Presencia testimonial
De 1820 a 1822, en medio de triunfos y reveses, inicialmente en Camino Real, Huachi, Verdeloma, Tanizagua, y más tarde en Cone, otra vez Huachi y Riobamba hasta alcanzar la breñas del Pichincha, no faltaron los guayaquileños que abrazaron las armas y concurrieron fervorosos en búsqueda del destino común que era la emancipación total del territorio patrio.

Así pues, en esa nómina de los vencedores de mayo de 1822, donde constan aguerridos cuencanos, quiteños, riobambeños, manabitas, etcétera, junto con venezolanos, colombianos, peruanos, chilenos, argentinos e ingleses, integrantes de la legión internacional que peleó a órdenes de Sucre, rescatamos nombres conocidos y exaltamos a los anónimos que abonaron el campo de combate, como los del batallón Yaguachi.

Guayaquileños que se lucieron en las faldas del Pichincha fueron Guillermo Bodero y Antonio Elizalde, coroneles Baltazar García y de la Rocha, Carlos Acevedo y Francisco de Paula Lavayen y Muguerza. También subtenientes José López, Manuel Salcedo, Mariano Soto y Antonio Salazar, capitanes Diego Manrique y Fulgencio Rocha, y Agustín Lavayen y Muguerza , Manuel de Lara y Ponce de León y Manuel Avilés Pacheco.

Noble herencia
En Pichincha pelearon no únicamente esos militares, también lo hicieron decenas de soldados guayaquileños contagiados del ideal libertador: guerreros curtidos, unos; bisoños y de incipiente carrera, otros. Incluso los hubo de circunscripciones territoriales que para la época formaban parte de la provincia libre de Guayaquil; ejemplo de ello, el sargento Isidro Pavón Valarezo, de Samborondón.

Muchos de los héroes guayaquileños de Pichincha continuaron con su aporte cívico y militar a la causa emancipadora de la región y colaboraron con Sucre y Bolívar en otras campañas; por esos sus nombres se recogen en Ayacucho, caso de Manuel Salcedo, Antonio Elizalde y Baltazar García.

Otro de los testimonios de la colaboración de nuestra ciudad para la campaña que terminó en Pichincha, es el convenio del 15 de mayo de 1821, suscrito entre la Junta de Gobierno de Guayaquil, representada por José Joaquín de Olmedo, Francisco Roca y Rafael Ximena, y el general Antonio José de Sucre, enviado de Simón Bolívar.

El punto sexto señala: “El gobierno de Colombia, después de las manifestaciones que ha hecho, de aprecio y consideración a los esfuerzos de los hijos de Guayaquil, para romper sus cadenas y elevarse a la libertad y pleno goce de los derechos de la vida civil, reconoce en la provincia y en sus habitantes los más importantes apoyos a la libertad de Quito, y ofrece recompensar sus generosos servicios y a su cooperación a los planes de la República con todas las ventajas que reclama su situación en el Pacífico”.

Valoración
Historiadores versados e idóneos, como Julio Estrada Ycaza, en su documentada obra La lucha de Guayaquil por el Estado de Quito, resaltan entre otras cosas la necesidad de reivindicar la presencia guayaquileña en la Batalla del Pichincha, como ratificación del visionario aporte de la ciudad empeñada en buscar la libertad de sus hermanas provincias de la Serranía para constituir el Estado de Quito.

El historiador Jorge Núñez Sánchez, en la revista de las Fuerzas Armadas de junio de 1999, analiza el episodio del 24 de mayo de 1822 y concluye en tres consideraciones fundamentales: “Segunda.- Que durante la primera etapa de esa campaña (noviembre de 1820 - febrero de 1822) la mayor parte de los combatientes fueron originarios de la antigua provincia de Guayaquil y fue la Costa quien aportó con la mayor cuota de sangre para la independencia quiteña”.

En la “Tercera: Que entre los libertadores de Quito y triunfadores de Pichincha deben figurar, en lo político, el doctor José Joaquín de Olmedo, presidente de la Junta de Gobierno de Guayaquil, y el libertador Simón Bolívar; y en lo militar el entonces general Antonio José de Sucre, más tarde gran mariscal de Ayacucho”.

Guayaquil estuvo en Pichincha y ayudó sin desmayo a Sucre para alcanzar los laureles de la gloria.

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