Día de la Raza 12 de Octubre

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Día de la Raza es el nombre que reciben en la mayoría de los países hispanoamericanos las fiestas del 12 de octubre en conmemoración del avistamiento de tierra por el marinero Rodrigo de Triana en 1492, luego de haber navegado más de dos meses al mando de Cristóbal Colón a lo que posteriormente se denominaría América.

La denominación fue creada por el ex-ministro español Faustino Rodríguez-San Pedro, como Presidente de la Unión Ibero-Americana, que en 1913 pensó en una celebración que uniese a España e Iberoamérica, eligiendo para ello el día 12 de octubre.

La fecha marca el nacimiento de una nueva identidad producto del encuentro y fusión de los pueblos originarios del continente americano y los colonizadores españoles.

La diversidad que existe dentro una misma especie resulta evidente cuando nos fijamos en las poblaciones humanas. Los rasgos faciales, la pigmentación de la piel, el color y forma del pelo, los grupos sanguíneos son algunos aspectos para los que todos conocemos diferencias individuales. Aunque percibimos las diferencias humanas mucho más fácilmente que las de otras especies, también podemos encontrar diversidad individual en el color y formas de caracoles y mariposas o en el color de las flores y la forma de las semillas de muchas plantas.

- ETNIA: Grupo humano con caracteres raciales, somáticos, lingüísticos y culturales comunes.

- RAZA: Cada una de las grandes clases en que se agrupan los individuos de la especie humana, atendiendo principalmente al color de la piel.

- POBLACIÓN: Grupo o comunidad humana extensa, formada por diversos núcleos familiares y residenciales, que viven y trabajan en un espacio geográfico común y tienen una organización social e instituciones unitarias. En antropología, "población" es el término que los científicos modernos han propuesto para sustituir al concepto de raza.

La ambigüedad que envuelve el concepto tradicional de la raza hace que, en muchas ocasiones, se confunda también con los conceptos de etnia, de pueblo, e incluso de nación. Para distinguirlos, hay que tener en cuenta que la raza es un concepto supuestamente referido a una comunidad biológica humana, mientras que los de etnia y pueblo se refieren a comunidades culturales y lingüísticas, y el de nación, a una comunidad política. Solo en casos muy especiales, como en el de pueblos que han vivido en condiciones de aislamiento muy notables (los pigmeos y los bosquimanos de África, por ejemplo) se hallan más cercanos (aunque siguen sin coincidir plenamente) los conceptos de raza, etnia y pueblo...

A nivel popular, se cree que cada raza tiene unas características físicas bien definidas. Sin embargo, esta clasificación es profundamente imprecisa, ya que la mayor parte de la población del mundo no se ajusta de forma clara a estos esquemas, como consecuencia de las continuas y multidireccionales mezclas de población que se están sucediendo desde la más remota antigüedad hasta la actualidad. Por lo tanto, en la práctica, nunca se ha podido documentar la existencia de ninguna raza pura ni de ninguna persona racialmente pura...

Etnias del Ecuador

En sus tres regiones continentales conviven 15 nacionalidades indígenas con tradiciones diversas y su propia cosmovisión. Las nacionalidades indígenas amazónicas más conocidas son: Huaorani, Achuar, Shuar, Cofán, Siona-Secoya, Shiwiar y Záparo. Los tagaeri, parientes de los huaorani, conforman otro pueblo de la zona pero este fue declarado como “intangible” por el Estado, en respeto a su voluntad de vivir alejados de la civilización.

En la sierra, en los Andes y en el austro, están los quichuas de la sierra con pueblos como los otavalos, salasacas, cañaris y saraguros. En la parte norte se encuentra la comunidad de los awa. En la costa del Pacífico están los chachis, tsáchilas y huancavilcas. En las ciudades y pueblos viven mestizos, blancos y afroecuatorianos, aunque también se dan importantes migraciones del campo a la ciudad.

Las comunidades indígenas del Ecuador están en su mayoría integradas dentro de la cultura establecida a diferentes niveles, pero algunas comunidades todavía practican sus propias costumbres, particularmente en lo más remoto de la cuenca pacha.
Por otro lado están los afroecuatorianos. Principalmente se encuentran dos concentraciones fuertes de población afrodescendiente en el país. Por un lado está la que existe en la costa norte en la provincia de Esmeraldas y por otro, la que vive en el Valle del Chota, entre las provincias de Imbabura y Carchi. Los afroecuatorianos habitan de todas formas en todas las regiones del país, con especial concentración en Esmeraldas y de la sierra norte.

La mayoría de la población ecuatoriana se autoidentifica como mestiza aunque existen algunos que prefieren adherirse a un legado cultural básicamente blanco/europeo, principalmente en las grandes ciudades, así también como

Pueblos y Nacionalidades

Costa:

  • Awá
  • Chachi
  • Epera
  • Tsa'chila
  • Manta Huancavilca

Sierra:

  • Karanki
  • Natabuela
  • Otavalo
  • Kayambi
  • Kitu-Kara
  • Panzaleo
  • Chibuelo
  • Salasaka
  • Kisapincha
  • Kichwa de Tungurahua
  • Waranka
  • Puruhá
  • Kañari
  • Saraguro

Amazonía:

  • A'i Cofán
  • Secoya
  • Siona
  • Huaorani
  • Shiwiar
  • Zápara
  • Achuar
  • Shuar
  • Kichwa de la Amazonía

Regiones Afroecuatorianas:

  • Costa Norte
  • Costa Centro-Sur
  • Valle del Chota
  • Pichincha
  • Sierra Centro - Sur
  • Amazonía Norte


Mestizos

Definiciones

De raza. Dícese del animal de casta seleccionada, cuyos progenitores pertenecen a esa misma casta y no han sido cruzados.

Raza amarilla. La humana, cuyos individuos tienen la piel de tono amarillento, estatura baja o mediana, cráneo braquicéfalo, cabellos lacios y negros, rostro aplastado y ojos oblicuos, con pliegue palpebral.

Raza blanca. La humana, cuyos individuos tienen la piel clara, ojos entre el azul claro y el pardo oscuro, cabello de rubio claro a negro, fino y lacio u ondulado, estatura mediana o alta y pilosidad corporal abundante.

Raza negra. La humana, cuyos individuos tienen la piel de color entre moreno muy oscuro y negro de ébano, pilosidad corporal escasa, cabellos crespos y muy rizados, estatura mediana o alta, cráneo dolicocéfalo, nariz ancha y aplastada y labios muy gruesos.

[Antropología] Raza Humana.

Variedad de la especie humana caracterizada por la presencia entre sus miembros de rasgos físicos, morfológicos y biológicos específicos y distintivos con respecto a los de otras variedades.

La palabra castellana raza parece proceder, como semicultismo, del latín ratio -onis ´cálculo´, ´cuenta´, en su acepción de "modalidad", "especie". Con ese sentido se documentó primero en italiano y en catalán (por ejemplo, en la obra del poeta Ausias March de la primera mitad del siglo XV). Y aunque hay algún testimonio castellano medieval, resulta evidente que en aquella época su presencia en Castilla debía explicarse todavía como un italianismo o, sobre todo, como un catalanismo.

Su uso en castellano empezó a ser más común en el siglo XVI, siempre con sentido peyorativo y para distinguir a los cristianos de las "razas" judía, morisca y gitana, por ejemplo. Todavía en el Diccionario de Autoridades de principios del siglo XVIII, su definición arrastra este sentido discriminatorio y despectivo: "casta o calidad del origen o linage. Hablando de los hombres, se toma mui regularmente en mala parte". Cuando la ciencia positiva francesa y europea en general comenzó a desarrollarse, más avanzado el mismo siglo, y recuperó el término y el concepto de raza con un sentido biológico, la palabra castellana comenzó también un proceso de resemantización paralelo.

Los supuestos rasgos raciales evidentes han sido tradicionalmente denominados fenotipos. Los principales fenotipos son el color de la piel, del pelo y de los ojos, la pilosidad, la estatura, las proporciones del tronco y de los miembros, la forma de la cabeza, de la cara, nariz, ojos, boca, labios y orejas, el grupo sanguíneo, etc.

Sin embargo, todas estas características son consideradas por los científicos modernos como ambiguas, imprecisas e inadecuadas para establecer clasificaciones raciales. En la actualidad, se prefiere considerar como rasgos distintivos sólo los factores genéticos (no observables a primera vista) en la medida en que tengan una presencia y una distribución especiales en algunas poblaciones humanas.

¿Existen las razas?

A nivel popular, se cree que las personas de raza blanca (o leudoderma, caucasoide o europea) tienen la piel blanca, el cabello lacio, bastante pilosidad corporal, nariz estrecha o media y estatura media o alta; que las personas de raza negra (o melanoderma o negroide o africana) tienen la piel morena o negra, el cabello rizado y fuerte, una abundancia media de vello corporal, labios y nariz gruesos, y estatura media o alta; y que las personas de raza amarilla (o xantoderma o mongoloide o asiática) tienen la piel pálida o morena clara, el cabello negro lacio, los ojos oscuros con "pliegues epicánticos" que les dan su característica forma oblicua, estatura baja o media, y escaso vello corporal.

Un análisis riguroso demuestra, sin embargo, que esta clasificación es profundamente imprecisa, y que la mayor parte de la población del mundo no se ajusta de forma clara a estos esquemas, como consecuencia de las continuas y multidireccionales mezclas de población que se están sucediendo desde la más remota antigüedad hasta la actualidad.

En la práctica, nunca se ha podido documentar la existencia de ninguna raza pura ni de ninguna persona racialmente pura. Hay europeos que miden 160 cms y otros que miden más de 2 metros; algunos tienen el pelo lacio y otros rizado, algunos claro y otros oscuro; la nariz de algunos es ancha y la de otros es estrecha. Muchas personas del sur de la India son de piel oscura, pero sus rasgos faciales y su pelo pueden ser similares a los de las personas blancas. Y también hay africanos como los ituri mbuti que miden 140 cms, mientras que otros, como los watusi, pueden alcanzar los 210 cms.

Tampoco ninguna subclasificación dentro de estos grupos resulta fiable. No existen individuos típicos ni subrazas típicamente bálticas, nórdicas, alpinas, dináricas ni mediterráneas (dentro de la raza blanca o leucoderma), como han intentado establecer numerosos antropólogos físicos.

Además, los distintos sistemas legales y culturales de cada zona o estado pueden establecer criterios de clasificación racial completamente arbitrarios. En los Estados Unidos, un hijo de una persona blanca y de una persona negra suele ser clasificado legal y culturalmente como persona negra, aunque su genotipo exprese que es tanto blanco como negro. Una ley de Louisiana de 1970 declaraba legalmente negra a cualquier persona que tuviera al menos 1/30 de sangre negra. Leyes de pureza racial parecidas han funcionado en la España de los siglos XV-XVII (estatutos de limpieza de sangre) y en la Alemania nazi, aplicados por lo general contra los judíos. Este fenómeno de adscripción preferente de una persona mestiza al grupo racial más minoritario o menos prestigioso recibe el nombre de hipofiliación, y constituye una prueba más de la arbitrariedad que pueden llegar a tener las clasificaciones y taxonomías raciales.

Lo mismo puede decirse del fenómeno contrario, el de la hiperfiliación, que consiste en adscribir a una persona mestiza al grupo racial más prestigioso.

Raza y población.

Aunque desde el siglo XVIII numerosos antropólogos físicos han querido dar al concepto de "raza humana" una dimensión y justificación físico-biológica, los avances de la ciencia genética del siglo XX han demostrado que las razas no son categorías físico-biológicas, sino formas de designación sociocultural caracterizadas por su imprecisión y ambigüedad.

Efectivamente, para que pudiésemos hablar de una "raza" en el sentido estricto del término, debería existir una población geográficamente aislada que mostrase rasgos físicos y biológicos puros, distintivos e inconfundibles, y que no hubiese mantenido ningún flujo de genes con otras poblaciones durante un período muy dilatado de tiempo. Y esa es una realidad prácticamente inexistente, o que, por lo menos, no se ha documentado de forma segura en ningún lugar del mundo.

Incluso los defensores y usuarios del concepto tradicional de "raza" asumen que ese término expresa la existencia, en un momento dado y en una cierta zona geográfica, de una concentración de varios fenotipos, o caracteres físicos evidentes, que se encuentran en un número importante de sujetos. Pero tal definición está sujeta a condicionamientos y excepciones tan notorios que de ningún modo puede convertirse en criterio de clasificación científica de los grupos humanos.

Aunque en el lenguaje no especializado siguen utilizándose el término y las categorías culturales de la raza y de las razas, los científicos prefieren utilizar en la actualidad el término de población para designar al grupo humano cuyas características genéticas tienen rasgos de especificidad suficientes como para ser considerado como un grupo especial. Y aceptan que tales rasgos de especificidad, que en su mayor parte no son observables a simple vista, sino mediante procedimientos de medición científica, aparecen en cada población de forma siempre parcial, sometida a cambios, mezclas y gradaciones entre sus miembros y entre los miembros de esa población y los de otras, lo que impide establecer categorías y clasificaciones precisas y cerradas también en el nivel de las poblaciones.

La inmensa mayoría de los antropólogos modernos han propuesto que, en cualquier caso, se sustituya la palabra raza por la de población, y que se evite la tentación de establecer clasificaciones cerradas dentro de este nuevo ámbito. Según el antropólogo norteamericano Marvin Harris, "sería preferible sustituir el concepto de raza por el de población. Una población humana es un grupo de personas cuyos miembros se cruzan entre ellos con frecuencia más que fortuita y que muestran frecuencias génicas diferentes cuando se comparan con los grupos vecinos de gente. De cualquier modo, la palabra raza y su significado popular son demasiado importantes como para ignorarlos".

En definitiva, la ciencia moderna utiliza el concepto y el término de población, que basa en la caracterización genética de los grupos humanos, aunque no pueda ignorar, por su arraigo universal, el concepto y el término popular de raza, basado en la morfología visible de tales grupos.

En consecuencia, el de genética de poblaciones es el nombre de la disciplina científica que se encarga de documentar, estudiar y clasificar las variedades y gradaciones genéticas (y sus correlaciones biológico-morfológicas) de los seres y de los grupos humanos.

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