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La batalla del Pichincha 24 de Mayo de 1822

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La América Hispánica había comenzado a transitar los pasos definitivos hacia su independencia. El virreinato de Nueva Granada había logrado su liberación luego de la batalla de Boyacá, donde Simón Bolívar venció a los realistas, y José de san Martín había hecho lo propio, al liberar Chile, y disponerse a independizar Perú.
En Guayaquil, el 9 de octubre de 1820, se produjo la liberación de esa localidad, que reunió un ejército de casi 2.000 hombres, y en un mes lo puso a disposición de la causa independentista. Triunfaron el 3 de noviembre de 1820, logrando emancipar Cuenca, pero al ser derrotados en
Huachi debieron replegarse.

En el mes de mayo de 1821, el general Antonio José de Sucre, fue enviado por Bolívar, a cargo de la presidencia de la República de Colombia, para ponerse al frente de las fuerzas que comandarían la liberación de la Real Audiencia de Quito. El objetivo de Bolívar era anexar esos te…

Himno a Guayaquil la Canción al 9 de Octubre

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lamina educativa escolar Himno Guayaquil Cancion 9 Octubre

La Canción del 9 de octubre es una marcha que conmemora la independencia de la Provincia Libre de Guayaquil, declarada himno oficial del día 9 de octubre en 1918 y en 1966 fue declarado himno de la Ciudad de Guayaquil y el Cantón Guayaquil.

Originalmente fue un poema escrito por el estadista José Joaquín de Olmedo en 1820, se desconoce aún la música original que le dio el poeta autor. Fue interpretado por un coro de niñas dirigidas por Ana Villamil Ycaza, la cual le dio la música actual en ritmo de marcha. Esta canción sirve como himno de la ciudad de Guayaquil

Canción al 9 de Octubre

Letra: José Joaquín de Olmedo
Música: Ana Villamil Icaza
Año: 1918

Coro

Saludemos gozosos
En armoniosos cánticos
Esta aurora gloriosa
Que anuncia libertad
Libertad, libertad!

I

¿Veis esa luz amable
que raya en el oriente,
cada vez más luciente
en gracia celestial?
Esa es la aurora plácida
¡que anuncia libertad!
Esa es la aurora plácida
¡que anuncia libertad!

II

Nosotros guardaremos
con ardor indecible
tu fuego inextinguible
¡oh santa Libertad!
Como vestales vírgenes
que sirven a tu altar,
como vestales vírgenes
que sirven a tu altar.

III

Haz que en el suelo que amas
florezcan en todas partes
el culto de las artes
y el honor nacional.
Y da con mano pródiga
los bienes de la paz,
y da con mano pródiga
los bienes de la paz.